Introducción
 


Soy criador de canarios Lizard y Border Fancy. Esta es una de las mayores pasiones que yo tengo. El placer de convivir con estos maravillosos seres es una cosa inexplicable, como nos dejan aprender y admirarlos, buscando siempre lo mejor para su bienestar. Me acuerdo  que la primera ave que tuve, fue un periquito ondulado hembra en 1971 cuando tenía seis años. Fue a buen seguro un presente que nunca iría a olvidar. Después fue la conquista para tener canarios. Fue difícil convencer a mis padres, pero con 10 años conseguí tener la primera pareja. Era un macho negro y una hembra manchada. Fue gracioso pues de su apareamiento nacieron todas las aves de un gris opalino, cosa que creo que no es común. Continué teniendo canarios y conseguí una pareja de rojos, que en la época eran alimentados durante la muda  a base de zanahoria dándoles un aspecto anaranjado muy fuerte. Por fin obtuve una pareja de ágata rojo, que los llamaba  ágatas naranja pues en aquella época no tenía acceso al colorante.

Después de los Lizards y más recientemente al extender mi canaril, tenía hipótesis a introducir más una raza. No vacilé yo elegí el Border Fancy.

En mi tierra, Benavente, era costumbre de los zapateros tener canarios, tal vez por su trabajo, propiciaba la cría de estos pajaritos. Fue en  casa de un zapatero llamado Justiniano donde vi la primera pareja de Lizards. Ambos eran plateados y su belleza me fascinó de inmediato. Aún recuerdo las imágenes que me proporcionaron. Eran de una belleza particular, poco comunes, diferentes de todos los canarios que yo había visto. Se diferenciaban de todos los otros por su majestuosidad.

 

Dedico estas páginas a mostrar algunos de mis métodos en la cría de canarios, con los cuales he obtenido resultados satisfactorios. Agradezco en particular al señor Benjamín que siempre tuvo paciencia en enseñarme y dejar que observara sus aves, aún en los tiempos en que yo no tenía canarios, agradezco igualmente a un gran amigo de los Lizards, de Leça-da-Palmeira, Matosinhos, Sergio Melo, que tal como yo, da la vuelta al mundo por el amor a los Lizards, así como Felipe Ádrian Ballesteros de Barcelona por el apoyo en la corrección y traducción de los textos en Español, siempre con gran entusiasmo, disponibilidad y amor a la canaricultura. Agradezco igualmente a Opal para las traducciones en francés, las traducciones excelentes para el español, para lo interés por mi trabajo y igual dedicación a la canaricultura.

 

Criar canarios no es difícil, para tal fin es necesario espacio, mucha atención, dedicación y alguna disponibilidad. Es importante que consideremos las aves fruto de un todo, con esto yo quiero  decir,  que su bienestar y consecuentemente su  salud, depende de un número considerable de factores, como la alimentación, la higiene, la calidad del aire,  el alojamiento,  la consanguinidad, la salud, el ejercicio físico, entre muchos otros.

Me gustaría  destacar que algunas de mis consideraciones son a priori fruto de la observación y progresiva experiencia, sin embargo hay afirmaciones de índole científica.
Ornitofilia (filia amor  ornito por las  aves)
es diferente de Ornitología: ciencia que estudia las aves. Cada ornitófilo sabe que cada ave tiene en sí cosas muy propias, no habiendo muchas veces tratamientos o recetas que sirvan para  todas, necesitando cada ave  tener su propia atención, por tener caprichos únicos.

Los diferentes métodos aquí descritos están apropiados a  mi situación de espacio, disponibilidad y objetivos. De esta forma cada criador tendrá que adaptar sus técnicas conforme sus propósitos y condiciones. Pudiendo siempre eliminar parte de las sugerencias que presento.

 

Así, pienso que mis esfuerzos para divulgar las mías cuatro razas y la canaricultura en general, serán provechosos para  iniciados o no, contribuyendo para cualquier esclarecimiento, cambios de opinión y experiencias.
 

 

Manuel João Múrias copyright 2005 ©